Álvaro Benavides La Grecca
Los norteamericanos que vieron por televisión el debate presidencial del 26 de septiembre de 1960 dieron como ganador a John Kennedy, mientras que el juicio de quienes lo oyeron por la radio favoreció a Richard Nixon. Los mismos personajes, la misma discusión, el mismo momento, distintos resultados. ¿Qué pasó ese día?
Hay quienes afirman que ese día nació el “marketing” político. Disciplina que cobra vigencia día a día. Al punto de que no se concibe un equipo de trabajo de un candidato en el que no se cuente con la participación activa, y en el más alto nivel, de asesores de imagen, expertos en comunicación corporal, profesores de oratoria.
Richard Nixon, que en aquel momento se desempeñaba como Vicepresidente de los Estadios Unidos, acababa de sufrir una operación de rodilla que lo mantuvo dos semanas en un hospital. En contra de la opinión de alguno de sus asesores, insistió en participar en ese debate. Se le veía demacrado, mal afeitado, y rechazó el maquillaje.
La televisión era en blanco y negro. Nixon usaba un traje gris y una corbata que también se veía gris. Nada en él contrastaba con el escenario. Cuando estaba de pié, su postura corporal denotaba inseguridad. Sentado, los movimientos de sus piernas y de sus manos transmitían una cierta sensación de incomodidad que le restaba fuerza.
John Kennedy, por el contrario, vestía traje y corbata oscuros, cosa que resaltaba su presencia contra el fondo gris del ambiente. Muy bien peinado, recién rasurado y maquillado para la ocasión. De pié, su postura corporal era erguida y muy bien balanceada. Sentado, piernas cruzadas y las manos quietas sobre el muslo.
En una parte del debate, Nixon aseguró que el Senador Kennedy y él mismo querían las mismas cosas para su país, pero que lo que los diferenciaba era la forma de lograrlas. Reconoció, pues, que la forma cuenta. Lo paradójico es que él mismo no la cuidó en aquel famoso debate que le dio un giro definitivo a la campaña electoral.
Quienes lo oyeron por la radio recibieron tan sólo una parte de los mensajes que se transmiten en un debate: los mensajes verbales. Ambos candidatos demostraron tener un profundo conocimiento de su país y sus propuestas eran claras y fueron hechas con claridad verbal. Pero el verbo no lo es todo. Kennedy derrotó a Nixon.







